Murallas (Novela corta) -2/2

 

 

(Ligia): Sí. Tuvo algunos amigos cuando era chaval que se la tenían jurada. Le tenían envidia porque ahora trabajaba para el ayuntamiento en lo que le gustaba, la jardinería. Era muy trabajador. Estaban contentos con él.

(Presentadora): Gabino había rehecho su vida. Todo por su niño, ¿verdad?

(Ligia): Lo hizo todo por él.

(Presentadora): ¿Qué edad tiene?

(Ligia): Casi dos años.

(Presentadora): Maravilloso, recuerdo a mi hijo a esa edad…  Eso lo hace más difícil.  Recapitulemos, su hijo cayó de la muralla, tras una noche de copas

(Ligia): No le encontraron nada, ni alcohol ni…. (ININTELIGIBLE)

Ligia no olvida.

Ligia no olvida.

(Presentadora): Tranquilícese, por favor, Ligia… No quiero presionarla. Pero si ha venido a defender la inocencia de su hijo, me veo obligada a hacerle preguntas duras. Lo siento.

(Ligia): Vale, lo siento, me quedo tranquila.

(Presentadora): Bueno, no hablemos de eso. Hablemos de la investigación. ¿Qué pruebas tiene usted contra la policía?

(Ligia): La policía, y los vecinos que les contaron mentiras. Aquí nadie dijo la verdad. Todos querían quedar bien, a nadie le importa echarme por el suelo. ¿Qué importa si eres una mujer sola? Mi hijo era mejor que todos ellos, se creen… (ININTELIGIBLE). Pero lo pagarán.

(Presentadora): Respire hondo. Tome un poco de agua.

(Ligia): No quiero. Sé lo que tengo que decir.

(Presentadora): De acuerdo. El  informe policial dice que a esas horas todavía quedaban bastantes personas por la zona, pero ningún testigo dio pistas fiables. Su hijo tenía una contusión en la cabeza producto, según el informe, de golpearse en la caída. ¿Qué opina?

(Ligia): Mentira.

(Presentadora): También se habla de su pasado en el reformatorio.

(HABLAN A LA VEZ)

(Ligia): … ¿para qué saca eso? Sólo tenía dieciséis… (ININTELIGIBLE).

(Presentadora): No llores por favor… Un pañuelo para Ligia. Respira…  ¿Quieres seguir? No quiero que te disgustes.

(Ligia): Sí, sí puedo seguir.  Quiero.

(Presentadora): Tranquila. Lo importante es que viene a demostrar que su hijo no se suicidó. Por lo que veo, no le han tratado bien en la comisaría.

(Ligia): Se rieron en mi cara. Me echaron. Me amenazaron con meterme en el calabozo… No hay misericordia. Me trataron como a una perra. Pero voy a luchar hasta el final. No pude  hacerlo antes, pero ahora voy a luchar.

(Presentadora): Es muy valiente, Ligia. Tenemos que ir  terminando la entrevista.  Pero puede decir lo que quiera para acabar.

(Ligia): ¿Sí?

(Presentadora): Tiene toda la cámara para usted… La que tiene enfrente.

(Ligia): Sólo soy una madre. Voy a luchar por mi hijo, y voy a luchar por mi nieto. No voy a dejar piedra sin levantar.

(Presentadora): Ya ven ustedes. Ligia está decidida a recuperar la honestidad de su hijo y  a declarar su inocencia. Te apoyamos desde este programa, Ligia.

(Ligia): Gracias.

(Presentadora): A ti. Espero que podamos tener una conversación en el futuro y me des buenas noticias… Ahora nos a unos bonitos consejos publicitarios, luego hablamos de la guerra de las barras de pan congeladas.

 

MURALLA contraportada

 

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